¿Qué diablos está pasando en el mundo? (Mi propia opinión.)

Aparte del tema de la política, nos hemos convertido en una sociedad de “satisfacción inmediata.” Está bien ser rápido, es muy bueno tener respuestas rápidas, pero pretender que los cambios en la vida deben ser instantáneos, es problemático. Hoy en día se acepta el sabotaje, nos oponemos a cualquier cosa y todo como una manera de llamar la atención para hacerle saber a alguien o al mundo que “estoy aquí, tengo importancia, y soy poderoso.” Aquí están algunos hechos.

1 -El deseo de una aceptación inmediata me hace intolerantes a otros, cuya prioridad no es instantánea. Ej: No puedo esperar, no puedo aceptarlo, y no puedo callar y escuchar o esperar tranquilamente en fila mientras el cajero, después de un largo día de pie, hace lo posible por atender mi pedido y mi actitud.

2- El deseo de llegar a una gran audiencia de forma instantánea, me empuja a hacer o decir cualquier cosa con el fin de llamar la atención y obtener una respuesta inmediata y satisfaciente.  Ej: un Tweet para ventilar, un video virus, un asesino de multitudes.

3- El deseo de mostrar el poder hace que la gente se oponga a cosas poco razonables o no, sólo para mostrar “cuánto puedo hacer.” Ex Los republicanos contra los demócratas, si digo blaco tu dices negro, superior o inferior, seguro de salud privada frente a Obamacare; o simplemente sí vs. no. Con tal de oponerme o de imponer mi punto de vista, “lo logré”, ja, ja, ja” .. el egoísmo en su mejor momento.

4- El deseo de ser controversial en un mundo que cambia rápidamente. Ej: Nuevo estilo de gobierno en Tweeter, nuevo estilo de pelo con significado propio, las nuevas letras controversiales de la música, las nuevas formas de protestar o de organizar una protesta, etc. el más reciente ejemplo lo tenemos en Colombia el matrimonio “triple o múltiple”.

5. Falta de carácter: Ex: La gente acepta muchas cosas que no les gustan, o con las que no están de acuerdo, pero la posición, el salario, los beneficios, el círculo en el que se mueven no les permite renunciar o hacer valer su posición frente a la ofensa;  “No quiero renunciar a lo que tengo” Ex : Las personas que aceptan el acoso de un supervisor por permanecer en el trabajo.

Todo se reduce a una tremenda falta de confianza en sí mismo. Es mi creencia de que si sé quién soy, no necesito hacer tantas cosas estúpidas o aceptarlas, para brillar en un mundo nublado y fangoso.